Imprinting psicodélico: a qué nos exponemos antes de la experiencia

Ilustración de un hombre rodeado de imágenes, pantallas, videojuegos y recuerdos que representan el imprinting psicodélico antes de una experiencia

Imprinting es una palabra difícil de traducir del todo. Puede pensarse como impresión, marca o huella.
En este sentido, podemos usar imprinting psicodélico para nombrar la posibilidad de que ciertas vivencias previas —una imagen, muchas horas de pantalla, un videojuego, una película, una conversación, un paisaje, una preocupación recurrente— dejen una marca que después reaparece durante una experiencia psicodélica.

No necesariamente como recuerdo. No siempre como símbolo. A veces como forma, textura, estética, tono emocional o clima interno.

Las psicoterapias asistidas con psicodélicos suelen prestar especial atención al estado interno de la persona, al entorno, a la preparación y a la integración. El imprinting psicodélico suma una pregunta más cotidiana: ¿qué estuvo habitando la mente antes de la experiencia?

¿Qué es el imprinting psicodélico?

El imprinting psicodélico refiere a la manera en que ciertos estímulos previos pueden aparecer, de forma espontánea o involuntaria, durante una experiencia psicodélica.

Puede tratarse de imágenes vistas en los días anteriores, contenidos digitales consumidos con frecuencia, sonidos, símbolos, escenas emocionalmente cargadas o pensamientos repetidos.

Esto no significa que todo lo que aparece durante una experiencia venga de ahí. Tampoco significa que podamos controlar lo que va a surgir. Pero sí permite observar algo importante: aquello que se repite puede volverse disponible.

Lo que ocupa mucho espacio psíquico puede aparecer después con otra intensidad en un estado ampliado de conciencia.

No todo lo que aparece tiene el mismo sentido

En una experiencia psicodélica, muchas personas se preguntan por el significado de lo que aparece: una imagen, una escena, un animal, una persona, un paisaje, una sensación.

Esa pregunta puede ser valiosa. Pero el imprinting invita a sumar otra capa de lectura.

A veces, una imagen puede tener una carga simbólica profunda. Otras veces, puede ser el eco de algo muy repetido. Y muchas veces ambas dimensiones se mezclan.

Por ejemplo, si una persona pasa muchas horas mirando una serie, jugando un videojuego o scrolleando cierto tipo de contenido, algo de esa estética, de ese ritmo o de ese universo visual podría aparecer después en la experiencia.

Eso no vuelve a la experiencia menos importante. Puede abrir preguntas muy concretas sobre la vida cotidiana:

¿Cuánto lugar ocupa esto en mi vida?
¿Qué función cumple este hábito?
¿Me conecta, me regula, me distrae, me anestesia?

La preparación también incluye lo cotidiano

Cuando se habla de preparación psicodélica, muchas veces se piensa en la intención, la información sobre la sustancia, el encuadre terapéutico o el estado emocional de la persona.

El imprinting psicodélico permite llevar esa preparación también a lo cotidiano: cómo se viven los días previos, qué se mira, qué se consume, qué se repite, qué se evita, qué estímulos ocupan más espacio.

No se trata de hacer una preparación perfecta ni de purificar la mente. Tampoco de prohibir pantallas, películas, música o redes sociales de manera rígida.

Se trata de observar la relación que tenemos con esos estímulos.

Hay contenidos que nutren, inspiran o acompañan. Otros saturan, aceleran, adormecen o desconectan. Y otros pueden hacer ambas cosas, según el momento y la forma en que se consumen.

Por eso, preparar una experiencia puede incluir gestos simples: bajar la saturación digital, descansar más, escribir, caminar, meditar, pasar tiempo en la naturaleza, ordenar el espacio, reducir estímulos que generan ansiedad o hacer lugar al silencio.

No porque eso garantice una experiencia “mejor”, sino porque ayuda a llegar con más presencia.

El entorno también influye

El imprinting también permite pensar el valor de los entornos de cuidado.

No es lo mismo llegar a una experiencia desde la saturación, el apuro y la hiperestimulación, que llegar después de un tiempo de preparación, descanso, acompañamiento y contacto con un entorno más tranquilo.

Esto no significa que el imprinting solo pueda trabajarse en un formato específico, pero, por ejemplo, un formato de retiro puede favorecer ciertas condiciones: una preparación más sostenida, una pausa respecto del ritmo habitual, un entorno cuidado, menos estímulos externos y acompañamiento antes, durante y después de la experiencia.

Imprinting psicodélico: una forma de mirar lo que aparece

El imprinting no busca explicar todo lo que sucede en una experiencia psicodélica. No reemplaza la lectura simbólica, biográfica, emocional o espiritual de lo vivido.

Más bien agrega una pregunta posible.

Cuando aparece una imagen, una escena o un clima interno, podemos preguntarnos no solo “¿qué significa?”, sino también: ¿de dónde puede venir esto? ¿Estuvo presente en mis días previos? ¿Lo vengo viendo, pensando, imaginando o consumiendo de manera repetida?

A veces, esa pregunta puede ayudar a comprender mejor la experiencia. Otras veces, puede mostrar con claridad la presencia que ciertos hábitos tienen en la vida cotidiana.

En ese sentido, el imprinting puede ser una vía de autoconocimiento: no porque revele una verdad oculta, sino porque muestra algo sobre el modo en que la mente fue moldeándose.


Referencia
Garel N, Lévesque JT, Sandra DA, Lessard-Wajcer J, Solomonova E, Lifshitz M, Richard-Devantoy S, Greenway KT. Imprinting: expanding the extra-pharmacological model of psychedelic drug action to incorporate delayed influences of sets and settings. Frontiers in Human Neuroscience. 2023;17:1200393. doi:10.3389/fnhum.2023.1200393

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