¿Los psicodélicos pueden alterar el ciclo menstrual?

Ilustración de un útero rodeado de hongos, plantas de ayahuasca y elementos psicodélicos para representar la relación entre psicodélicos y ciclo menstrual.

La relación entre psicodélicos y ciclo menstrual todavía está poco estudiada, aunque muchas mujeres vienen relatando cambios después de experiencias con estas sustancias: sangrados que se adelantan, ciclos que se modifican, menstruaciones que vuelven después de períodos de ausencia o síntomas premenstruales que parecen cambiar. El tema circula hace tiempo en conversaciones, foros y comunidades psicodélicas. En la investigación científica, en cambio, la pregunta todavía es reciente.

Pese a que hay testimonios, algunos estudios preliminares y posibles hipótesis biológicas, todavía no hay evidencia suficiente para afirmar que una sustancia psicodélica “regula” el ciclo, trata síntomas hormonales o produce siempre el mismo efecto.

El punto no es descartar los relatos, pero tampoco convertirlos en promesas. Lo interesante está en esa zona: muchas mujeres vienen observando algo en sus cuerpos, y la ciencia empieza a preguntarse cómo estudiarlo.

Psicodélicos y ciclo menstrual: una pregunta todavía poco estudiada

El ciclo menstrual no es una variable menor. Atraviesa cambios hormonales, físicos, emocionales y energéticos a lo largo del mes. También puede verse afectado por estrés, descanso, alimentación, dolor, anticonceptivos, medicación, condiciones hormonales previas y estado general de salud.

En muchos campos de la investigación biomédica, estas variaciones no siempre fueron miradas con suficiente detalle. A veces aparecen como “ruido” metodológico, algo difícil de controlar, en lugar de ser consideradas parte de la información relevante. Con los psicodélicos ocurre algo parecido: buena parte de los estudios se concentró en dosis, seguridad psicológica, diagnósticos y resultados terapéuticos, pero no necesariamente en cómo estas experiencias pueden interactuar con el ciclo menstrual.

En los últimos años aparecieron publicaciones que abordan la pregunta de manera más directa: estudios de caso, revisiones sobre salud reproductiva femenina e investigaciones en curso sobre sustancias como ayahuasca o dextrocetamina y su posible relación con el ciclo menstrual y los síntomas premenstruales.

Tres casos que abrieron la conversación

Una de las publicaciones que abordó este tema es una serie de casos de Natalie Gukasyan y Sasha Narayan, investigadoras vinculadas a Johns Hopkins. El trabajo reunió tres relatos de mujeres que reportaron cambios menstruales después del uso de psicodélicos clásicos.

Los casos describen tres fenómenos distintos. En uno, una mujer volvió a menstruar después de un período de amenorrea. En otro, la menstruación apareció antes de lo esperado, especialmente luego del uso de psicodélicos durante la fase lútea media o tardía. En el tercero, una mujer con ciclos irregulares reportó una mayor regularidad menstrual y más adelante fue diagnosticada con síndrome de ovario poliquístico.

Estos casos no prueban una relación causal. No permiten decir que la psilocibina, el LSD o la ayahuasca puedan tratar amenorrea, irregularidades menstruales o síntomas premenstruales. Pero sí muestran experiencias suficientemente llamativas como para merecer investigación.

Las autoras plantean una posible vía de estudio: los efectos podrían estar relacionados, de forma directa o indirecta, con el eje hipotálamo-hipófisis-gonadal, que participa en la regulación hormonal y reproductiva. También señalan el posible papel del receptor 5-HT2A, uno de los principales receptores sobre los que actúan los psicodélicos clásicos.

Qué podría tener que ver la serotonina

Los psicodélicos clásicos, como la psilocibina, el LSD, la mescalina o la DMT, actúan principalmente sobre el sistema serotoninérgico. En particular, suelen asociarse con el receptor 5-HT2A, involucrado en procesos vinculados con percepción, emoción, cognición y estados de conciencia.

El ciclo menstrual, por su parte, no depende solo de los ovarios. Involucra una red hormonal donde participan el hipotálamo, la hipófisis, los ovarios y distintas señales neuroquímicas. Por eso, la relación entre psicodélicos y ciclo menstrual no resulta imposible desde el punto de vista biológico, aunque todavía esté lejos de estar demostrada.

Algunos estudios preclínicos sugieren que el estrógeno puede modificar la densidad de receptores 5-HT2A en ciertas regiones cerebrales. Ese dato no alcanza para decir que una fase del ciclo determina cómo será una experiencia psicodélica, ni que los cambios hormonales expliquen por sí solos los sangrados reportados. Pero sí indica que el sistema hormonal y el sistema serotoninérgico no funcionan como mundos separados.

Psicodélicos y ciclo menstrual: el ciclo también puede influir en la experiencia

La pregunta suele formularse en una sola dirección: si los psicodélicos pueden alterar el ciclo menstrual. Pero también puede pensarse al revés: si el momento del ciclo puede influir en la experiencia psicodélica.

No es lo mismo atravesar una experiencia con energía, descanso y estabilidad física que hacerlo con dolor menstrual, cansancio, migraña, insomnio, sensibilidad emocional o síntomas premenstruales intensos. La fase del ciclo, el estado hormonal, el ánimo, el dolor corporal y el nivel de energía pueden formar parte del set & setting, aunque muchas veces no se los nombre de ese modo.

Esto no quiere decir que haya una fase “correcta” o “incorrecta” para una experiencia. La evidencia todavía no permite hacer recomendaciones generales. Pero sí invita a registrar más variables: momento del ciclo, síntomas presentes, uso de anticonceptivos, historia menstrual, condiciones como TDPM, endometriosis, SOP o migrañas menstruales, y estado general de la mujer antes de una experiencia.

Investigaciones en curso

El tema no se está moviendo solo en el terreno anecdótico. Por ejemplo, en Brasil, la Facultad de Medicina de Ribeirão Preto de la Universidad de São Paulo está desarrollando un estudio sobre los efectos de una dosis única de ayahuasca o dextrocetamina en el ciclo menstrual y los síntomas premenstruales.

La investigación busca evaluar a voluntarias sanas, de entre 18 y 45 años, con ciclo menstrual regular, sin uso de medicamentos psicotrópicos ni anticonceptivos hormonales orales de uso continuo. El objetivo es observar cómo estas sustancias podrían influir en el ciclo y en la intensidad de los síntomas de tensión premenstrual.

También se publicó una mini-review reciente sobre psicodélicos y salud reproductiva femenina. El trabajo señala que todavía existe un vacío importante de conocimiento sobre el uso de psicodélicos en procesos como menstruación, embarazo, posparto, lactancia y menopausia. A la vez, plantea que la interacción entre mecanismos psicodélicos, hormonas sexuales, estado de ánimo, dolor y neuroplasticidad podría abrir nuevas líneas de investigación.

Por ahora, el tema está más cerca de una agenda emergente que de un cuerpo sólido de respuestas clínicas.

No todos los cuerpos responden igual

Hablar de psicodélicos y ciclo menstrual también implica reconocer diferencias individuales. Una mujer con ciclos regulares no parte del mismo lugar que alguien con síndrome de ovario poliquístico, endometriosis, trastorno disfórico premenstrual, amenorrea, perimenopausia, uso reciente de anticonceptivos o antecedentes de trastornos alimentarios.

Tampoco es igual una experiencia con psilocibina que una con LSD, ayahuasca, mescalina, ketamina o microdosis sostenidas en el tiempo. Cambian la sustancia, la dosis, la duración, el contexto, la intensidad de la experiencia y las condiciones previas de cada mujer.

En experiencias grupales o ceremoniales, además, pueden intervenir otros factores: sueño, ayuno, alimentación, estrés, movimiento corporal, intensidad emocional, llanto, vómitos, descanso posterior y condiciones del entorno.

Si el ciclo menstrual puede ser sensible al estrés, al sistema nervioso, al sueño y a cambios metabólicos, tiene sentido preguntarse qué ocurre cuando una experiencia psicodélica moviliza de manera intensa la emoción, la percepción corporal y la regulación neuroquímica.

Por ahora, la respuesta más honesta es que los psicodélicos podrían influir en el ciclo menstrual en algunas mujeres, pero la evidencia todavía es limitada. Lo disponible alcanza para abrir una línea de investigación, no para cerrar conclusiones clínicas.

Investigar esta relación permite mirar con más precisión cómo una experiencia psicodélica ocurre en un cuerpo concreto, con historia hormonal, síntomas, ritmos y vulnerabilidades propias.


Referencias sugeridas

Gukasyan N, Narayan SK. Menstrual Changes and Reversal of Amenorrhea Induced by Classic Psychedelics: A Case Series. Journal of Psychoactive Drugs. 2024;56(1):50–55. DOI: 10.1080/02791072.2022.2157350.
Link: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36682064/
DOI: https://doi.org/10.1080/02791072.2022.2157350

Shoar S, Bazinet A, Jairaj C. Exploring Psychedelics for Unmet Needs in Women’s Reproductive Health. Psychedelic Medicine. 2025;3(2):113–120. DOI: 10.1089/psymed.2024.0033.
Link PubMed: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40530407/
Texto completo: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12169204/
DOI: https://doi.org/10.1089/psymed.2024.0033

Faculdade de Medicina de Ribeirão Preto – Universidade de São Paulo. Estudo sobre os efeitos da ayahuasca e da dextrocetamina no ciclo menstrual precisa de voluntárias.
Link: https://fmrp.usp.br/pb/arquivos/19600

Sumner BEH, Fink G. Estrogen increases the density of 5-hydroxytryptamine2A receptors in cerebral cortex and nucleus accumbens in the female rat. Brain Research. 1995.
Link PubMed: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/7632610/
ScienceDirect: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/096007609500075B

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